Me gusta mucho la arena. Pronto iré a la playa y me veré otra vez tan insignificante como un granito. ¡y eso es lo más enorme! Se puede hacer todo sabiendo que el agua y la arena son como el mar de nuestra vida.
Las caricias son sanadoras. Yo se quien me quiere por su forma de acariciarme la mejilla o de tomarme de la mano. Son como la mirada de amor que se lanzan mas acá de los ojos.